Etiquetado: viñeta

Huelga de consumo

 

El chiste, que no es un chiste, sino una conversación real, me la ha chivado el bueno de Juanfran, dueño de la tienda de camisetas Goatxa, cuya tienda «analógica» descubrí, para mi goce, ayer mismo en Valencia.

Pues eso, mañana, huelga.

El bibliotecario de Al Qaeda

Bueno, bueno, bueno… Valencia cumpliendo esos objetivos de convertirse en una super ciudad referencia. La alcaldesa ya no cabe en sí (esto no es un chiste sobre su corpulencia) ¡Ya tenemos hasta terroristas islámicos de primer orden! Eso sí, el bibliotecario… tampoco vamos a ponernos exigentes que el ingeniero está escondido en ciudades más importantes que organizan Olimpiadas.

La Guardia Civil no lo tuvo fácil para detenerle. No solo echó mano, aprovechando su condición de bibliotecario, del recurso ya conocido  por las fuerzas de seguridad como «Técnica Lluís Vives», que consiste en coger un libro para evitar que carguen contra ti, sino que también tardaron un buen rato para poder entrar en la casa del terrorista sin el carnet de socio de la biblioteca yihadista.

En fin, he aquí la noticia. [Pues eso, aquí]

Champaña de Arenas, 2012

Un poco más y en las elecciones de Andalucía hace falta la foto finish.

Menudo patinazo el del Partido Popular que, fiándose del único sondeo de las jornadas electorales, realizado por Canal Sur, ya celebraba su victoria aplastante por mayoría absoluta. ¡OWNED! Y sí, ganó, pero de nada le sirve, porque aunque Javier Arenas resaltaba su victoria, la primera del PP en la comunidad andaluza, es la izquierda la que ha resultado ganadora dividiendo sus votos entre el PSOE e IU.

Así que he aquí un viejo truco del que en Navidades todo el mundo echa mano.

Tras los resultados, Javier Arenas se quiso dar un baño de masas desde el balcón, que se quedó en un baño de masilla de poliester viendo la escasa cantidad de gente que le jaleaba desde la calle. Le acompañaban el ministro de economía Cristóbal Montoro y la ministra de trabajo Fátima Báñez, quien no paraba de sonreir convirtiéndose en la más hooligan de todos los afiliados presentes, susurrando de vez en cuando un «muy bien» a su, de nuevo, derrotado compañero. En cambio Montoro, más realista incapaz de sostener durante tanto tiempo la sonrisa forzada de Báñez, mantuvo un reflexivo y evidente gesto de preocupación. Tan evidente que hasta su presencia ha sido eliminada en el vídeo subido a Youtube por el Partido Popular. Aunque todo sea dicho, no me queda claro si lo han eliminado del encuadre por ese motivo, o por feo.

 

 

Por cierto, si todo va bien, esta será mi primera viñeta publicada en la edición digital del diario Levante.

 

Loewe, Loewe, oza oza…

¡Qué difícil es ser joven en España!

Ayer Internet fue testigo de dos grandes hitos audiovisuales, piezas de precoz culto, en los cuales la juventud era representada, no sin cierta polémica.

En primer lugar pudimos disfrutar de un vídeo promocional de un instituto que, digámoslo suavemente, no ayuda nada al Gobierno para justificar sus recortes en educación. Y es que después de que los alumnos del IES Lluís Vives de Valencia se hicieran famosos en youtube a través de vídeos donde salían golpeando con sus cabezas las porras de los antidisturbios, ahora, otro instituto de secundaria ha querido hacerse hueco en el universo viral de la información. El IES Antonio de Mendoza, de Alcalá de Real, municipio de Jaén (uno se da cuenta cuando escucha hablar a los alumnos) decidió promocionar su instituto con un rap protagonizado por el chico malote de la clase que viste con gorra y cadena al cuello, y por una chica que… bueno, pues eso, una chica. El resultado es un videoclip amateur plagado de efectos visuales de librería que pasaría desapercibido sino fuera por el estribillo de la canción y las aptitudes interpretativas de la «cantante». «Mendoza, Mendoza, oza oza, oza oza». Lo mejor, es verlo.

Una vez publicado este vídeo, la comunidad online no tardó convertirlo en un hit de éxito que navega entre la vergüenza ajena y el «no me la puedo quitar de la cabeza». Y yo me pregunto… de toda esta gente que ahora critica y se burla del vídeo… ¿No había ninguno en todo el instituto? Ninguno capaz de subirse al pupitre y gritar: ¡¡NOOOOO!!! ¡¡¡NO LO HAGAMOS!!! ¡¡¡SE VAN A REIR DE NOSOTROS!!! ¡¡NO VAN A VENIR A ESTE INSTITUTO NI LOS SEÑORES QUE VENDEN DROGA EN LAS PUERTAS DE LOS COLEGIOS!!

Pues no, como véis el vídeo se zambulló en la red y ahora el Instituto planea querellarse contra todas las parodias y versiones que del videoclip han poblado la red. [Noticia]

Y de pronto, cuando no habíamos ganado para sustos (nunca entendí esta expresión), aparece Loewe.

A Loewe, marca pija de bolsos (mirad, en su web han colocado una foto de un bolso dejado en un árbol de la calle, víctima del clásico tirón) le ha dado por hacer una campaña con los jóvenes de hoy en día. Vamos, los que te cruzas por la calle en un día normal… o al menos eso es lo que han intentado. Porque resulta que el spot, protagonizado por un elenco de niñas pijas ya creciditas, hijas de celebridades como Verónica Forqué (la que doblaba la mujer de El Resplandor) o las sobrinas de Ana Belén, es una oda a la prepotencia y un gancho de derechas a la crítica situación económica y social de la juventud de este país. El ya clásico lema «No nos representan» llevado a la máxima expresión. Lo dicho, mejor verlo:

Y este motivo, sin hacer falta mucho más, ha colocado como trending topic a Loewe. Y no, que nadie me diga eso de «Ya pero, mira la de gente que está hablando de su marca…», porque hay publicidad negativa que cae en la indecencia, en el insulto y en la provocación, y este es un gran ejemplo.

Estrenados estos dos vídeos en un plazo de dos días, se produce un hecho significativo. Coinciden en tiempo, en formato y en medio dos vídeos que nos ofrecen una representación de la juventud de nuestro país, una pobre y realista frente a otra ostentosa, grotesca y pretenciosa, ambas invitando a pensar en las consecuencias irreparables de los recientes recortes en eduación. Y visto el anuncio de Loewe, la vergüenza ajena producida por el videoclip del IES Antonio de Mendoza (oza oza) se convierte en algo próximo y entrañable.

Joder… Últimamente los chavales de secundaria se están convirtiendo en los héroes de este país.

Para terminar, ahí va un buen resumen fruto de la convivencia entre estas dos piezas audiovisuales (vía Desahogada).

 

Si has llegado hasta aquí voy a aprovechar para pedirte un favor. Si tienes facebook estaría eternamente agradecido si me dieras tu voto en la encuesta para que Un respeto a las canas se haga con el Listo de Oro al mejor webcómic. De hecho, ya he prometido que si llegamos a los 300 votos, me dibujo vestido de fallera. [Vota AQUÍ]

¡Gracias!

El fútbol es así

Los clubes de fútbol españoles, los de primera, los de segunda y los de las otras divisiones que solo sirven para jugar al PC Fútbol, suman en total 752 millones de deuda a Hacienda. ¿Qué decir a esto? Pues… este… ¡que el fútbol es así! Así de mieLda, claro. [Noticia]

Nótese que no he querido hacer alusión a ningún jugador de fútbol en concreto, y no es porque en este caso la cosa vaya con los clubes y no con los deportistas, sino que me daba mucha pereza hacerle una caricatura a Cristiano Ronaldo.

Dicho esto aprovecho que he captado vuestra atención para recordaros que sigue activa la votación popular de los Listos de Oro, otorgados año tras año por, como no, El Listo, premiando los mejores webcómics de la red en diferentes categorías. Este blog que ahora mismo disfrutáis (o no) está nominado como mejor webcómic, así que, abusando de vuestro tiempo, os invito a regalarme un clic y votar por Un respeto a las canas. Las votaciones AQUÍ.

Por cierto, ya ayer en el facebook de Un respeto a las canas, prometí que si llegábamos a las 300 votaciones me dibujaría vestido de fallera. Dicho queda.

¡Gracias!

Escudos humanos

 

 

La campaña de desprestigio de las protestas contra los recortes y contra las cargas policiales en Valencia, no se ha hecho esperar. Previa y posteriormente a las mascletàs se suceden cada día desde el 1 de Marzo, breves manifestaciones dirigidas a los representantes políticos que se dan el baño de masas sobre el balcón del ayuntamiento de la capital.

Estas manifestaciones, como es obvio, no son del gusto de todos los valencianos, y algunos malintencionados, políticos los primeros, se han encargado de acusar a la masa manifestante de insultar a las falleras infantiles, de 8 o 9 años, que saludan con ilusión a los valencianos desde el balcón. La Junta Central Fallera, o las propias falleras mayores de anteriores años también se apuntan a esta respuesta con sendos comunicados, con tal de defender la integridad de SUS fiestas.

A ello, el manifestante responde:

– Fallas sí, protestas también. Que las Fallas son del pueblo, y no solo se respeta a las figuras de los falleros, sino que se les pide que se unan a la protesta, porque antes que ser falleras y falleros son valencianas y valencianos. Son ciudadanos. Que no se les insulta. Que la cosa no va con ellos, sino contra los representantes políticos que emplean como escudos humanos a las falleras para aplacar las críticas.

– Las protestas se focalizan antes y después de la mascletà porque:

El Ayuntamiento es un símbolo de la institución pública, donde se asoman algunos de los representantes políticos sobre los que caen las críticas.

Es un foco de atención idóneo para difundir la inconformidad de una parte importante del pueblo hacia los que les rodean y de cara a los medios.

Porque la calle ya está cortada, y eso que se adelanta.

Porque es un evento popular, que disfrutamos todos, que aplaudimos todos, y por eso, no debemos dejar que el sonido de los petardos silencie todo lo que ocurrió semanas anteriores o la irregular gestión económica del gobierno de la Comunidad Valenciana.

Porque desgraciadamente la fiesta valenciana está más que politizada, y eso hay que recordarlo. Que no es la fiesta de Rita, que es la fiesta de Valencia.

– Porque YO amo más esta ciudad que TÚ. Y por eso YO me manifiesto, y TÚ te ofendes.

 

Detrás de las mascletàs

 

No ha comenzado la semana de Fallas en Valencia, pero desde el primer día de marzo, en la capital del Turia ya gozamos de las ansiadas mascletàs. Ansiadas sobre todo por el Partido Popular que ya contaba los días para que el estruendoso evento diario eclipsara el no menos ruidoso escándalo producido por las cargas policiales contra estudiantes hace unas semanas o la clamorosa indignación por los recortes en los servicios más básicos. Ahora los responsables intentan tomarse un respiro mientras la ciudadanía mira a otro lado, concretamente al cielo, donde los petardos se evaporan uno tras otro como los millones de las arcas públicas durante años de gobierno popular en la Comunidad Valenciana.

Afortunadamente los valencianos sabemos diferenciar nuestra querida fiesta popular (popular en el buen sentido, por mucho que intente apropiarse de ellas el PP) de nuestro derecho a exigir un servicio político decente. Y como precisamente las fiestas son del pueblo, no hay escenario más idóneo para recordar que la indignación del mismo continúa, que la propia festividad. Fallas sí, protesta también. Una cosa no quita la otra, por mucho que diga la ofendida fallera mayor (ni siquiera me plantéo si esto se escribe con mayúsculas) de turno, que considera inapropiado tener que soportar las manifestaciones de su pueblo durante sus días de reinado y gloria moviéndo la mano como un autómata sobre el balcón del Ayuntamiento.

Para el que no se haya enterado, le pongo al día. Cinco minutos antes de que comience cada mascletà, diariamente, frente al balcón del Ayuntamiento donde se asoma la alcaldesa Rita Barberá, la Ffallera Mmayor y todo un elenco de concejales, familiares y otros enchufados, un grupo de ciudadanos no cesa en sus protestas armados con libros para recordarles lo que no deben olvidar con el sonido de los petardos. Durante la mascletà, silencio. Todos los asistentes, incluso los que aprovechan la aparición de ciertos representantes de la clase política para enviar su discordante mensaje, disfrutan del sonoro espectáculo y del olor a pólvora. Al terminar, ovación a uno de los verdaderos protagonistas de la fiesta: el pirotécnico de turno. Una vez terminada la mascletà, la protesta continúa. Libros y pancartas en alto y el grupo se va haciendo cada vez más grande conforme se hace espacio frente al balcón. «Menos corrupción. Más educación». [#Intifalla]

 

 

Yo me pasé por la mascletà del sábado (la del vídeo… a ver si encuentras al canoso) con mi volumen de El Padrino en la mano. Los fines de semana es todo un espectáculo. Diría que es lo más parecido a una posible convención internacional de chonis y canis, que sumado a la fiebre de la «cerveza fría un euro» convierte el escenario en una bomba de relojería. Pero afortunadamente no pasó nada. Todo según el plan. Aplausos para el pirotécnico y gritos contra el balcón. Rita no asistió y a las falleras parece que se les acaba la paciencia. Una chiquilla asomada al balcón nos mandaba callar. Tendría quince años y probablemente sería la hija de algún concejal popular. Nos miraba sonriendo mientras hacía gestos con su brazo atizando invisibles porrazos. Encantadora.

Después de ese día las falleras han publicado un comunicado, ofendidas por recibir insultos de la masa manifestante. No, queridas, no se os ofende. Os sentís ofendidas. En cualquier caso estas princesas del Mediterráneo no gozan de mi particular afecto. No concibo como representante de una fiesta popular a aquella cuyos padres le han comprado a golpe de talonario el cargo. Sí, precisamente ese es uno de los momentos más horteras y ridículos de la festividad valenciana, el momento televisado en el que la alcaldesa llama por teléfono a casa (de los padres) de la futura fallera mayor para comunicarle su elección, o, mejor dicho, para decirle que sus padres han sido los que más han pagado para que goce del privilegio. La verdad, no le veo el mérito, pero seguro que otros muchos valencianos sí. Y lo respeto. Aunque me cago en ello.

De hecho nunca entenderé por qué la fallera mayor saluda a la gente desde el balcón, si no las conoce. Es un rollo medieval que me chirría. El pueblo dejándose el cuello para vitorear a una joven cuyo nombre ni conocen, y se saludan como si fueran vecinos, ¡y ni mucho menos!

Aprovecho para recordar que, además, al terminar las fallas el Ayuntamiento les regala a ella y a la corte de honor (que es como el grupo de amigos pobres) un crucero. Así, por la cara y por el esfuerzo que requiere mantener esa impecable sonrisa durante casi un mes. Y no hablemos de ese mecánico movimiento de mano al saludar.

Queridas falleras, no os quejéis que que un grupo de manifestantes politicen las Fallas, porque hace muchos años y muchos gin tonics desde que las Fallas se politizaron.

Que bote Rita… y se caiga del balcón.

 

El tesoro de La Mercedes busca museo

 

 

Ya lo dijo el otro día González Pons, tenemos un ministro de cultura que en pocas semanas ya ha descubierto otra Gioconda «mucho más joven y mucho más guapa», y ahora ha recuperado un pedazo tesoro de valor incalculable. 17 toneladas en monedas de oro, plata y joyas. ¡Chupáos esa americanos! ¡SE ACABÓ LA CRISIS! [Singin’!]

¡Pues no! Humilde ciudadano, siga cenando pan con agua caliente, porque este tesoro rescatado de las profundidades del océano ha vuelto a España para su goce visual. Sí, sí, ¡maravíllese! Podrá contemplar cada una de las miles de monedas y la codiciada bisutería a través de las vitrinas de algún afortunado museo [¡a mí, a mí!], probablemente, eso sí, previo pago de la entrada.. ¡que para algo es uno de los mayores tesoros encontrados!

Yo, desde luego, no me lo pienso perder. Estoy ansioso de que lo traigan a la Ciutat de les Arts i les Ciències, junto a la exposición de los objetos de las películas de Indiana Jones. Vamos, que yo pago lo que sea por ver semejante hallazgo. No taparemos los agujeros que ha hecho la corrupción en este país con la subasta del afamado tesoro de La Mercedes (tiene nombre de tesoro de pueblo), pero ¡acabaremos con esta crisis gracias a las ventas de las entradas para visitarlo en algún museo! ¡Con lo que nos gusta en España pagar por ir a ver cosas!

¡Olé!

 

Estudiantes agresores

 

 

 

Estos últimos días algo ha cambiado, sin duda, en la Policía Nacional. Las cargas policiales parece ser que ya han quedado atrás, como un reconocido error y un exceso del que, no obstante, todavía se esperan responsabilidades. Ayer, en la pequeña marcha que recorrió distintos puntos de Valencia, la Policía se comportó de manera correcta. Aguantando el tipo, como debe ser. Sin perder los papeles. Tanto en la Jefatura de la Policía Nacional situada en la Gran Vía de Valencia como en la sede del Partido Popular, los antidisturbios permanecieron firmes e impasibles ante las protestas de los alumnos, quienes les recordaron las desmesuradas cargas de días atrás.

Así sí. Pero lo ocurrido aún requiere una respuesta.

Sobre la viñeta, la [noticia]