Etiquetado: humor

Colaboraciones en Sensacine

No todo va a ser actualidad política. Una de las espinas clavadas que tenía era hacer humor relacionado con otro de mis grandes vicios: el cine. En Sensacine, desde hace algunas semanas, me quito el mono con colaboraciones animadas. Aquí os dejo algunos ejemplos.

sensacine_batmanvssupermansensacine_CAZAFANTASMASsensacine_ESTRENOSTARWARSsensacine_GLAMOURENLAALFOMBRAROJAsensacine_GOSLING_BLADERUNNER2sensacine_JENNIFERLAWRENCESEVUELVEATROPEZARsensacine_spectresensacine_TRAILERSSTARWARS

21 de octubre de 2015. España.


21OCT2015
Al fin, llegó la fecha en la que uno de los personajes más carismáticos de la ficción alcanza el futuro. Y no, no hablamos de Antonio Alcántara en la serie «Cuéntame cómo pasó», sino Marty McFly, protagonista de «Regreso al futuro» y que tal día como hoy, pero hace 30 años, pero a su vez 30 años después, o sea, hoy… (joder, qué lío), aterriza a bordo de su DeLorean en el futuro, que hoy será presente pero mañana pasado.

No se encontrará ni con monopatines voladores ni con zapatillas para mancos (que se atan solas), o al menos eso creo, que el mercado siempre depara alguna que otra sorpresa. Eso sí, tenemos Internet en cada hogar, y algo mucho mejor, ¡porno en Internet en cada hogar! A esto súmale los teléfonos móviles de última generación, y por si fuera poco los palos de selfie. ¿Quién quiere correas de perro que sacan solas a pasear a tu mascota ahora, eh?

Este 21 de octubre de 2015 va a ser uno de esos días en los que los fanáticos de «Regreso al futuro» van a rechistar a cada tuit que «un cualquiera» dedique a su película de culto. «Eh, llevo esperando toda mi vida este día y tú no tienes derecho a hacer ningún homenaje. Y ahora dejadme que siga comiendo Risketos». Yo no soy de esos, ya lo aviso, pero sí es cierto que temo una cosa y rezo para que no ocurra por el bien de nuestra nostalgia: Después de aborrecer «Juego de Tronos», por favor, Pablo, querido… no salgas vestido de Marty y digas que «el futuro ya está aquí». Por el bien y el respeto de la memoria histórica.

Un hombre desnudo se masturba en la vía pública porque «si podía soñarlo, podía hacerlo»

Las autoridades han detenido esta mañana en la capital a un ciudadano de 45 años por escándalo público y acoso a diversos viandantes. El hombre, que no presentaba síntomas de embriaguez, fue sorprendido por la Policía Local a primera hora de la mañana, en mitad de la Plaza Mayor, desprovisto de ropa, tan sólo ataviado con un par de zapatillas de ir por casa y masturbándose con notable energía mientras perseguía a algunas de las madres que a esa hora llevaban a sus hijos a la escuela.

Testigos presenciales identificaron al individuo como vecino del barrio, hombre casado, con hijos y de carácter tranquilo, causando una gran confusión entre todos aquellos que lo conocían. Algunos, incluso, relatan que mientras perseguía a sus víctimas tarareaba en voz alta el «La la la» de Massiel y otras melodías que podían advertirse entre los gritos de los presentes y los llantos de algunos niños consternados.

El detenido aseguró a la Policía, inmediatamente después de ser detenido, que no sufre ninguna perturbación y está en su sano juicio, alegando que «la escena protagonizada es muy común en sus sueños desde hace varios años» responsabilizando de cualquier delito contra la salud pública al mensaje leído en una taza donde se podía advertir: «Si puedes soñarlo, puedes hacerlo».

El abogado del detenido ya ha informado que presentará una querella a la empresa responsable del diseño de la taza y otros artículos por generar confusión en el público e inducirles al delito.

La empresa cuenta con una gran gama de productos cuyos mensajes, tras los últimos acontecimientos, podrían considerarse peligrosos para la integridad de los ciudadanos. Como ejemplo, los estuches escolares con el texto «No hay nada imposible», acompañado de la ilustración de un unicornio la mar de mono,  probablemente relacionados con la fatídica corriente de muertes provocadas por el salto base;  «Hoy voy a conseguir todo lo que me proponga» plasmada en la camiseta del violador nocturno detenido el mes pasado en el Parque Central, quien presentó ante el juez, en su defensa, una chapa con el mensaje «Hacen falta días malos para darte cuenta de lo bonito que son el resto» o, por último, el lema «Si no te equivocas de vez en cuando es porque no lo intentas», que ha podido leerse en un bolsito de tela muy cuco al Presidente Mariano Rajoy durante sus vacaciones.

«Al caloret de las Fallas». El mejor eslógan turístico de Valencia.

Los valencianos tenemos una forma de llamar a esos días de invierno en los que a mediodía hace un sol que te torras. Solemos decir que hace «día de Fallas» cuando, a pesar de estar en la estación más fría del año, podemos acabar almorzando en cualquier terraza del centro en manga corta. No importa que todavía no estemos en los días festivos de Valencia, ni siquiera en marzo… Si hace sol, calor, pero no toca, entonces hace «día de Fallas». Pero, ¿qué es lo que convierte un día cualquiera en un «día de Fallas»? ¿El solecito? ¿El clima? ¿El calor?. No exactamente. Hace unos días la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ideó la palabra clave que define a la perfección el elemento base de cualquier «día de Fallas»: EL CALORET.

Inconscientemente, durante años andábamos buscando una palabra que definiera ese calor «que no viene a cuento», ese factor que convierte los días en «días de Fallas», ese «que a gusto se está en Valencia», ese calor que no te ahoga como en verano. Y Rita ha dado en el clavo. Aquí lo tenéis, valencianas y valencianos (valensianas y valensianos), para todos vosotros, para «tot lo món», El CALORET.

Lo presentó como se presentan las grandes campañas de publicidad. A lo Steve Jobs. Durante el día de la Cridà (el evento que inicia oficialmente la temporada fallera), ante cientos de personas, en pleno centro de la ciudad y con varios focos alumbrándola. Breve, concisa, impecable. Repitió el nuevo concepto tantas veces como era necesario. AL CALORET DE L’HIVERN. AL CALORET DEL VERANO. AL CALORET DE LES FALLES.

Bien, su dominio de la lengua valenciana no estuvo a la altura de una alcaldesa, por supuesto. La Escola Valenciana ya ha ofrecido su ayuda a Rita para preparar sus discursos y que no vuelva a tener un desliz de este calibre. Las críticas no tardaron en hacerse públicas a través de las redes sociales y la alcaldesa acabó pidiendo disculpas porque, por lo visto, «se quedó en blanco» (y en botella).

Muchos comentan que sus errores y el ridículo discurso se debió a su evidente embriaguez, y no seré yo el que lo confirme y se meta en un lío. Pero, pasados unos pocos días, tras las críticas, la vergüenza y los abucheos, lo que queda es EL MEJOR PUTO ESLÓGAN TURÍSTICO DE TODA LA HISTORIA DE VALENCIA.

«AL CALORET DE LAS FALLAS»

CALORET RITA BARBERA

Tres días seguidos coronando la lista de Trending Topic en Twitter. Apariciones en todos los medios de comunicación. ¡TAZAS Y CAMISETAS EN LAS TIENDAS DE SOUVENIRS! Cánticos populares valencianos adaptados, «La manta al coll i al caloreeeeet». Lo que Rita involuntariamente consiguió fue crear un lema que probablemente perdurará durante varios años y que define el incomparable escenario que envuelve a la fiesta fallera.

Lo hizo pasándose literalmente por el forro la lengua oficial de su ciudad, pero ¿realmente eso le importa a los turistas? ¿Se escandalizan en Madrid porque la alcaldesa de Valencia no sepa valenciano? ¿Compensa el impacto mediático este ridículo? A los valencianos sí nos duele, claro. Nos da vergüenza, y no ajena (bueno, no a todos). Pero ¿qué más da? ¿Acaso esto es lo más grave que hemos visto hacer a nuestra alcaldesa? La defensa es fácil: ¡AL MENOS HA CREADO UN ESLÓGAN! ¡SE HA SACRIFICADO POR EL BIEN DEL TURISMO DE LA CIUDAD! ¡VIVA RITA!

Así es queridos lectores. Muy probablemente, dentro de un par de décadas, CALORET acabe incluido en la Academia Valenciana de la Llengua para definir ese «calor inesperado de Valencia característico de la temporada fallera».

Jodéos publicistas, Rita lo ha conseguido antes que vosotros.

Pablo Iglesias: «En las generales solo habrá dos opciones. Podemos o PP»