Tanto humo en Madrid tiene una explicación

Ya sabéis jóvenes, haced caso a esos señores de bigote que frecuentan los bares, alargan la cola del banco y protestan cualquier cosa en los centros de salud: ¡la culpa es de Zapatero!

Noticia.

El niño con el pijama de cuadros

La que se ha montado.

Nacho Vigalondo, talentoso cineasta y moderno intelectual, al que sigo con entusiasmo desde aquel corto con el que llegó a la gala de los Oscar (7:35), ha sido expulsado repentinamente como colaborador de elpais.com, además de haberse retirado del diario la campaña (a ver lo que dura el enlace) publicitaria de este mismo medio que realizó el vetado director. Y todo por un tweet.

El Twitter está jugando malas pasadas a más de un famoso. Empleado como un escueto y repentino diario, las celebridades escriben casi mecánicamente sus reflexiones, pensando demasiado tarde en las consecuencias. Ya lo comprobó hace unos días David Bisbal con sus opiniones sobre las revueltas en Egipto, o también destaca la agradecida transparencia del twitter de Álex de la Iglesia que tantas críticas ha recibido.

Días atrás le tocó a Nacho Vigalondo. Alcanzó la importante cifra de 50.000 seguidores (followers los llaman) y quiso celebrarlo bromeando con un tweet:

«Ahora que tengo más de cincuenta mil followers y me he tomado cuatro vinos podré decir mi mensaje: ¡El holocausto fue un montaje!» (fuente)

La gente en Internet tiene ganas de bronca, y más si eres medianamente famoso. Algunos de sus seguidores comenzaron a criticar su comentario tachándolo de antisemita y comenzó un largo acoso que ha sucumbido en la censura de su blog en elpais.com y la retirada de la campaña publicitaria que él mismo protagonizaba. Los tweets corrieron como la pólvora e incluso se produjo alguna confrontación directa (de la que pronto se disculpó) que aún agravó más la situación (@Vigalondo vs @renacuaja)

Es cierto que un periódico, como empresa privada que es, puede tener un código de conducta, un libro de estilo o moral, como quieran llamarlo… y si sus colaboradores no comparten esas premisas están en todo el derecho de prescindir de sus servicios. Otra cosa es que el resto del mundo le apedree por el simple hecho de llamar la atención de aquel mismo al que se le intenta mostrar indiferencia. Lamentable.

Afortunadamente un blog se abre en cuestión de minutos, y seguro que el bueno de Vigalondo está pronto de vuelta, y con mucha más libertad.

Y ahora el debate está servido.

¿El sentido del humor tiene fronteras? ¿Hay temas tabú? ¿Límites que jamás debemos traspasar? ¿Te avergüenzas al reirte de determinados chistes?

No es la primera vez que me he encontrado con este debate, y siempre mantengo la misma opinión. Hay temás delicados, sensibles y polémicos, y cuando el humor se hace eco de ellos no busca enfatizar los factores negativos que lo rodean ni hacer apología. El chiste es una caricaturización, una exageración. Los chistes de Lepe, los chistes machistas, los racistas o los homófobos no son más que la propia censura de la fuente en la que se inspiran, pues caricaturiza el mensaje y acabamos riéndonos de ello precisamente porque somos conscientes de su exageración y ridiculización. Si nos los tomáramos en serio sería un problema porque no sabríamos discernir la burla de la realidad.

Y luego están los chistes malos.

Vigalondo en una imagen del spot para elpais.com

Por cierto, que en twitter ha aparecido una nueva corriente a través del hashtag #HumorElPais, con la cual los usuarios critican la falta de sentido del humor del periódico El País twitteando chistes clásicos (o no) transformados. Sin gracia.

Van un gitano, un negro y un musulmán en un coche. ¿Quién conduce? -El musulman, por que no toman alcohol. #HumorElPais

Señor, ¿ha visto mistetas? – No. Por favor, circule. #HumorElPais

Mosqueo en los Goya

Que si Álex de la Iglesia dimite después de los Goya, que si la Sinde le pide que reflexione, que si luego dice que mejor no vaya a la ceremonia de los premios, que si ahora Álex se esperará hasta las elecciones, el Twitter echando humo, todo el mundo rajando…

En fin, que si la cabezota del premio Goya ya tenía cara de mala hostia, ni te cuento ahora.

Por cierto, que cada vez que veo La Naranja Mecánica (y son varias veces) me acuerdo del Goya en una de las escenas.

¿Intentando darle un tolchoco en la golová a nuestro drugo Álex con un premio Goya?

Nuevo destino: Tokelau

Es el destino. Tokelau vuelve a nuestras vidas.

Si no he entendido mal (que es posible, oiga), la Ley Sinde tan solo afectará a las webs alojadas en España (o con dominio .es, supongo), por lo tanto no hay más que trasladar las webs fuera de nuestro país y conseguir un dominio internacional.

Y Tokelau… oh Tokelau… ¡Qué tiempos! ¡Hace tantos años! Cuando experimentábamos con el dreamweaver (¿te lo compraste?) y nuestros primeros bocetos de web, colgándolas en los servidores de aquella remota isla neozelandesa a cambio de un poco de publicidad que por aquel entonces no nos resultaba tan molesta. Tras sobrevivir incluso al tsunami de 2004 (no tardaron en tranquilizar a los usuarios vía mail) los servidores de Tokelau y el encanto del dominio .tk están de vuelta.

Tokelau Mo Te Atua!

Pero claro, es sólo un ejemplo. Cualquier país valdrá para alojar las webs. Cualquier país que quiera, supongo.

Alejandro Sanz por fin está contento

Por muchos es sabido el coñazo que ha estado dando estos últimos días Alejandro Sanz a través de su twitter a propósito de la Ley Sinde.

Hace un par de días llegaron a un acuerdo las fuerzas políticas necesarias para que la susodicha ley salga adelante, y el autor madrileño saltaba de alegría en sus 140 carácteres.

«Lo conseguimos… Hay acuerdo sobre la ley de descargas. Mañana emitiremos un comunicado del lado de los creadores para agradecer a quien corresponda. Finalmente un poco de justicia.» (fuente)

Pero lo que no olvidamos fue el juego sucio de hace unos días, cuando Alejandro Sanz comparó los derechos de los autores con los derechos de los niños africanos con SIDA a recibir medicamentos.

«A los que me atacan con tanta pasion.. Usenla para ayudar donde hay injusticias de verdad. No sean cagones. A mi me resbala. Demuestren que estan a favor de los derechos.. De los derechos de los niÑos con sida en africa a tener medicacion a su alcnce. No me jodan con estupideces… Saben que los derechos de los creadores son legitimos… Y si despues de todo esto todavia son capaces de poner en duda que una idea tiene que ser protegida entonces vangan conmigo a los pueblos de africa y vean el talento y si no tienen huevos callense cagones.» (fuente)

Por cierto, que para ser autor podría poner las tildes cuando escribe.

Y está gordo.