Etiquetado: viñeta
Super Luna
De lo que se entera uno.
Esta noche estad atentos al cielo, porque probablemente notéis la luna un poco más grande. Es lo que se denomina «Super Luna». Un fenómeno que no vivimos desde hace 18 años. Para comprender un poco mejor (pero poco, que vaya mierda de artículo) de qué va el asunto siempre es intersante recurrir a la Wikipedia: Super Luna.
No han tardado en aparecer los agoreros que relacionen este fenómeno con la posibilidad de sufrir consecuencias naturales devastadoras. Ya se sabe que la luna llena tiene efecto sobre las mareas, pero los expertos parecen calmar las alarmas y no vaticinan ningún efecto crítico. (Noticia) Así que con lo de Japón ya estamos servidos, gracias.
Y no niño, tampoco habrá Super Hombres Lobo.
Senyor pirotècnic
Test de estrés
Mel Gibson, maltratador
¿Y ahora? ¿En qué piensan las mujeres, Mel?
Maltratador, aparte de facha. Pero todo sea dicho, es un buen cineasta. O al menos firma buenas películas en lenguas muertas.
Que le den.
Aquí la noticia.
El Discovery se jubila
A 160
Seamos justos. Concrétamente fue el diputado del Partido Popular Gustavo de Arístegui a quien se le ocurrió la idea. Aquí la noticia.
110
Lo que no se vió en los Oscar y James Franco no se atrevió a twittear
Sí sí, señora… Con eso de los 10 segundos de retardo en la retransmisión de la ceremonia seguro que algo nos quedó por ver. Fijo que Jimmy Jump está en el nuevo y secreto Guantánamo. No digo más.
Como todos los años, un servidor no se pierde la ceremonia de entrega de los Oscar. Es el punto «Sávame Deluxe» que tengo, mire usted, no lo voy a negar, me encanta ver desfilar al famoseo hollywoodiense por la alfombra roja, y luego disfrutar de una gala en la que no entiendo ni la mitad de los chistes. Este año fue lineal, previsible y aburrida… y aunque Hugh Jackman lo bordó el año pasado, desde que no se encarga Billy Crystal de presentar los Oscar, ya no es lo mismo. Para la 83º Ceremonia, la Academia optó por James Franco y Anne Hathaway como presentadores. Ella muy mona, él muy friki. Lo más destacable de la gala fue precisamente descubrir a ese encantador James Franco (del que si fuera yo una quinceañera tendría un poster gigante colgado en mi habitación) twitteando sin parar, hasta sobre el escenario, para conseguir ese toque 2.0 que exigía la Academia para este año. No desfasó demasiado, pero vale la pena ver la galería de vídeos e imágenes que fue colgando durante toda la madrugada.
Aunque la gala fue un rollo se me hizo mucho más entretenida no sólo gracias a los tweets de Franco (joder, qué escalofrío me ha venido de pronto) sino a los del resto de usuarios de mi timeline, en especial @lojoquetecojo, con el que me pude reir bien a gusto.
23-F
Yo sigo pensando que Gadafi y Carlos Santana son la misma persona, y no me intenten convencer de lo contrario.
Y como cada año, por esta fechas, toca celebrar el golpe de estado frustrado, y en este caso su XXX Aniversario («treinta aniversario» si lo dijera un periodista de Telecinco, «trigésimo aniversario» si lo dijera alguien con el graduado escolar, «Aniversario para adultos» si lo dijera Cicciolina). Treinta años que son los que Tejero debería haber cumplido en prisión, según su condena, pero tras 16 años entre rejas ahora es un ciudadano libre con el que debe dar un no sé qué cruzarse. Míralo, de paseíto.
Bueno, pues eso… quieto todo el mundo y a celebrarlo…
¡Bebés robados!
¿Estamos locos? Parece que sí.
A estas alturas usted ya estará enterado de lo que se estaba cociendo en los hospitales de España durante el Franquismo y durante los primeros años de democracia. ¿Operaciones de próstata al tío Paco?… No. Bueno, tal vez, pero no viene al caso.
Durante más de 50 años, en diversos hospitales y clínicas de España, se robaban bebés recién nacidos. Engañando a los progenitores con la muerte del bebé y sin mostrarles nunca el cadáver, el pequeño era vendido a otros padres e inscrito de inmediato como su hijo. Te cagas.
Hace unos días un grupo de personas exigía la investigación de estas irregulares «adopciones».
Y hace un par de días se confirma el primer caso cuando, 40 años después, una mujer se reencuentra con su verdadera madre, quien la daba por muerta.
Ya saben, si usted es adoptada/o y tiene alguna duda sobre la legalidad de los trámites, pídale a sus padres adoptivos el ticket de compra, o mírese bien el culo no sea que lleve todavía pegado uno de esos cacharros antihurto.
Y sobre el tema, David Ordóñez nos deja en un comentario con información interesante. En su blog nos introduce el caso particular de su familia, quienes han vivido esta situación en primera persona. Echadle un vistazo.












