Etiquetado: Francisco Camps

El caso Camps, a revisión

 

 

Aún recuerdo aquella pataleta justificada que me dió cuando el jurado popular absolvió a Francisco Camps por sus trapicheos [Recuerda…]. Pero nunca hay que tirar la toalla. En abril 5 jueces del Supremo analizarán a puerta cerrada el fallo del jurado, que lo declaró inocente. Por lo visto, generalmente no se suele revocar la decisión del jurado popular, pero en este caso parece haber demasiadas lagunas e incongruencias que podrían dar un vuelco al asunto. [Noticia]

Y de ocurrir ya veremos en qué lugar se queda el “jurado popular”. El juicio de bar. El de los que no tienen ni puta idea. El NO profesional. El mangoneado. Como me dijo en una ocasión un reconocido antidemócrata en una conversación tan incómoda como interesante, la próxima vez que vaya al Hospital, que dejen al médico y a su profesionalidad a un lado y llamen a un grupo de personas elegidas al azar para que decidan si me operan o no.

La justicia valenciana

Francisco Camps inocente.

Veréis, como me es imposible cambiar el pasado y nacer en otra parte del Mundo, muy alejado de este reducto de fachas horteras que es la Comunidad Valenciana, no me queda más opción que al menos pediros disculpas a todos. Disculpas por formar parte de esta sociedad tan lamentable, que jalea a aquellos que les roban el dinero y que además los recompensan otorgándoles la posibilidad de seguir mangoneando. Lo siento. Me da vergüenza por la parte que me toca.

Y siendo así esta zona donde los niños estudian en barracones o sin calefacción, pero con la ilusión de poder disfrutar de la Formula 1 cuando ya hace solecito, no es de extrañar que un jurado popular se decantara por la no culpabilidad de su, por siempre, President.

Por mí, si no ha quedado claro, se pueden ir a la mierda todos. Camps, Costa, Fabra, Rita y sus bolsos de Louis Vuitton, El Bigotes, su puta madre, las señoras fachas con abrigo de visón y pelo cardado que salen del Ateneo gritando “Que bonita está Valencia“, sus hijos y sus nietos, y los hijos de los hijos de los nietos, las falleras, los falleros, y las fallas de tropecientos millones que acaban en cenizas, las Fórmula 1, el Papa, los aeropuertos sin aviones y llenos de conejos, las Nuevas Generaciones, los flequillos y polos Lacoste, Calatrava y las tres lámparas de 15 millones… Toda esa chusma, la que aquí premia a los ladrones y la que allí quiere la cabeza de los jueces que luchan contra la corrupción, se pueden ir a la mierda, por mí pueden hundirse con la ciudad en lo más profundo de la miseria.

Y poco más tengo que añadir.

Los regalos de Camps enviados a África

Los votos necesarios para condenar a Camps

 

Sin duda la noticia de la semana es el inicio del juicio por el caso Gürtel al que se somete el ex-presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps y su séquito. El veredicto se conocerá, previsiblemente, a final de este mes, a través de la decisión de un jurado popular compuesto por nueve ciudadanos. Para declarar la inocencia del acusado será necesario que lo miembros del jurado agrupen un mínimo de cinco votos a favor, mientras que para declararlo culpable la cifra aumenta hasta los siete votos mínimos en contra. Si no se consigue ninguna de las dos mayorías, se vuelve a votar. Para que veáis que uno se documenta y no se inventa las cosas, podéis consultar la Ley Orgánica 5/1995, de 22 de mayo del Tribunal del Jurado, artículo 59.

1. El portavoz someterá a votación cada uno de los párrafos en que se describen los hechos, tal y como fueron propuestos por el Magistrado-presidente. Los jurados votarán si estiman probados o no dichos hechos. Para ser declarados tales, se requiere siete votos, al menos, cuando fuesen contrarios al acusado, y cinco votos, cuando fuesen favorables.

2. Si no se obtuviese dicha mayoría, podrá someterse a votación el correspondiente hecho con las precisiones que se estimen pertinentes por quien proponga la alternativa y, nuevamente redactado así el párrafo, será sometido a votación hasta obtener la indicada mayoría.

La modificación no podrá suponer dejar de someter a votación la parte del hecho propuesta por el Magistrado-presidente. Pero podrá incluirse un párrafo nuevo, o no propuesto, siempre que no suponga una alteración sustancial ni determine una agravación de la responsabilidad imputada por la acusación.

El caso es que a mí esto del jurado popular me parece una castaña, o más bien, me huele un poco mal (aunque las castañas asadas huelen bien… vaya). Con un poco de suerte hay un Henry Fonda dentro del jurado dispuesto a comerle el coco al resto para que entiendan lo que parece tan difícil de entender, que este tío y sus amiguitos del alma son unos ladrones. Pero me da a mí que no vamos a tener esa suerte y los nueve hombres con piedad barrerán para casa. ¿Qué vamos a esperar de una pequeña muestra de una sociedad que premia con mayoría absoluta a un gobierno que navega en aguas turbias constantemente? Así es la Comunidad Valenciana, así nos forjamos la fama. ¡Paella! ¡Sol! ¡Playa! ¡Fachas! Muchas veces me he preguntado qué etiqueta tenemos los valencianos. Que si los gallegos indecisos, que si los catalanes tacaños… vale, esas son las clásicas y desfasadas, pero ¿y los valencianos?… ¿horteras? ¿fachas? Desde luego me gustaba más cuando la gente pensaba que todos los jóvenes valencianos hacíamos la Ruta del Bakalao cada fin de semana, al fin y al cabo esa etiqueta tenía su… encanto.

En fin, que sí, que para qué condenarlo, ¿no? Si La Comunidad Valenciana está preciosa… Con su Terra Mítica, su aeropuerto sin aviones pero que puedes ir a pasear por las pistas un domingo, su Fórmula 1… ¡Chica! ¡Dejadlo en paz! ¡Pobret!

Yo no soy Espartaco

 

 

Menuda rallada, lo sé. Pero es que el otro día vi a Camps tan a su bola, con sus compañeros declarándose culpables, y él dimitiendo para poder probar su inocencia… que no me preguntéis por qué me vino a la mente esta memorable escena de Espartaco, pero un poco modificada.

Ay, Stanley… qué gran cine…

 

 

Termina la Mostra Comic de Valencia

En realidad lo que termina es la Mostra de Valencia, el Festival Internacional de cine de acción y aventura… y con él la paralela Mostra de Comic. Y lo sé… le he prestado demasiada atención con tres viñetas, pero es que da un juego…

Mostra Comic en Valencia

 

 

Este año al festival internacional de cine de Valencia, o sea, a la Mostra de Valencia, le han pegado un lavado de cara. De siempre ha sido el Festival Internacional de cine del Mediterráneo, proyectando cintas procedentes de los países cuyas costas son bañadas por nuestro mar levantino (aunque la verdad, en el programa se colaba de todo). El caso es que este año, de la noche a la mañana, la Mostra ha decidido convertirse en el Festival Internacional de Cine de Acción y Aventura. Toma geroma, pastillas de goma.

Señora, no se enerve que se le descompone la permanente… Si yo no me quejo, entiéndame, a mí el género me encanta y algún año nos traerán a Bruce Willis (de momento Jackie Chan por poco viene), pero este giro tan drástico, no sé yo… huele raro…

Una de las cosas que hay que aplaudir, sin duda, es la nueva iniciativa para que el cómic ocupe un lugar en la capital del Turia (Valencia, señora), y es que con la nueva imagen de la Mostra de Valencia también nace la Mostra Comic, con charlas, proyecciones de películas, stands, firmas de autores, etc… Incluso ayer me pasé por la sala de exposiciones del Ayuntamiento donde podían contemplarse algunos de los trajes y otros artefactos originales empleados en el rodaje de películas de la Warner basadas en comics, tales como las sagas de Batman, Superman o V de Vendetta.

¿Mal sitio Valencia para tanto superhéroe?