El PP no estará contento hasta que ETA se desarme
Sinceramente, no lo entiendo. Y ya no es una cuestión partidista, sencillamente no lo consigo entender.
¿Qué significa que una banda armada se desarme? ¿Qué entregue todas sus armas? ¿Acaso la Guardia Civil tiene una lista o inventario con el que contrastar el material entregado y asegurarse de que no se han guardado algún machete debajo del calcetín? ¿Entregar las armas garantiza que un terrorista no pueda volver a conseguir una nunca más? Pues eso, a mi modo de ver un desarme es un gesto tan simbólico como el comunicado de ayer. La paz no se puede tangibilizar en un arsenal, sino en la fe de todas las partes implicadas y el empeño por mantenerla vigente. Pero no me extrañaría que por pedir, la oposición pidiera hasta que ETA entregara sus manos amputadas para garantizar, ahora sí que sí, que volvieran a cometer cualquier disparo.
Bajo el umbral de la pobreza
Adivina la película #123
Directamente desde el blog de El ninho naranja, nos llega el turno de seguir con el juego de Adivina la película.
Recordemos: Quien acierte, colocará en su blog un fotograma de una película, y el resto deberemos acertarla. Reglas y películas ya acertadas, aquí.
Mi propuesta, como viene siendo costumbre y el bueno de Jorgogi, padre del juego, me permite, viene en forma de poster alternativo al que tan solo le falta el título.
SOLUCIÓN: Ninotchka (1939)
ACERTANTE: Victoria
¡Pues sí! Victoria ha hecho un buen ejercicio de memoria y ha conseguido acordarse de ese ridículo sombrero que se enfunda una fría y comunista Greta Garbo en «Ninotchka».
«¿Cómo puede sobrevivir una civilización que deja que sus mujeres se pongan eso?

Di NO… al Tetris
Que no mamá, que cuando estaba con la consola y dije que iba «a tope» porque ya tenía cuatro rayitas, me refería a rayitas de vida…
Bah… tampoco creo que lo entienda.
[De nuevo, la noticia]
Un gramito de Pong
Una más sobre la propuesta del PSOE de incluir los videojuegos dentro del Plan Nacional sobre Drogas. [Lee un poco el periódico, nada]
Los videojuegos, una droga sin sustancia
Pues sí, lo que leen. Rubalcaba añadirá en el programa del PSOE para las próximas elecciones a los videojuegos en el Programa Nacional sobre Drogas, eso sí, como una droga sin sustancia, o sea, algo más próximo a la ludopatía, salvo que alguien se dedique realmente a meterse en el cubata las bolitas blancas del comecocos, que ya sería otra cosa más grave, todo sea dicho. [Noticia]
De momento me de por pensar que aquel anuncio de hace algunos años (¡maldita sea, no lo he encontrado en Youtube!) no tendría el mismo significado… vaya que no.
En relación a esta noticia aprovecho para recordar esta otra cuyo titular dicta: «Los jugadores de videojuegos consumen menos drogas, tabaco y alcohol» [Leer]
Ahí lo dejo.
Relacionado: Si tu hijo está loco no le eches la culpa a los videojuegos
Blackberries fail foreveeeer
Los usuarios de Blackberry (fervientes defensores de sus teléfonos aunque lancen al mercado uno que te permita viajar en el tiempo) ya tienen un motivo más por el que recibir burlas de los predilectos del iPhone. Hasta ayer la mayoría de Blackberries de todo el mundo dejaron de funcionar durante cuatro días. [Noticia] Un fallo en la red europea de Blackberry impidió a millones de usuarios acceder a Internet, y ya se imaginan en esta sociedad atada a la tecnología lo que pudo suponer para el bienestar del ciudadano.
Lo más divertido del caos ocasionado, fue la reacción de los usuarios de Twitter, quienes bajo el hashtag #otrosusosparaelblackberry se desahogaron imaginando en qué emplear un trasto que sin Internet ya sirve para poco.
Me quedo con este:
#OtrosUsosParaElBlackberry colocarlo en “modo avion” y lanzarlo por la ventana.
Por cierto, aprovecho que he llamado vuestra atención para invitaros a votar en el concurso «Evil Plan PSN« que se está llevando a cabo en Las Crónicas PSN. ¡Animáos a votar! Un servidor participa con una colaboración 🙂 VOTA AQUÍ
Evil Plan PSN
Las desternillantes Crónicas PSN del inagotable Andrés Palomino celebran, un año más, el concurso de fan-arts con sus personajes como protagonistas. En este caso el objetivo es retratar a uno, o varios, de sus personajes como terribles villanos. Es el Evil Plan PSN y hay un porrillo de participantes.
En este caso Un respeto a las canas ha decidido colaborar con su pequeña aportación, convirtiendo a Pablo en el obsesivo Gargamel.
Mañana viernes comienzan las votaciones 🙂 ¡VOTA AQUÍ!
Posibles nuevas series españolas
Tras la cancelación, ya hace algunos meses, de la versión española de Las chicas de oro, ha sido hace poco la castellanizada Cheers (AKA Los Cheerrano) la que ha estado cerca de desaparecer tras sus primeros y escasos capítulos (¿fue solo uno?), pero, no obstante, se tomarán un respiro para cambiar por completo los guionistas y rehacer el enfoque de la versión del clásico de la televisión.
Aún así, si de adaptaciones de series americanas de éxito se trata, hay todavía un gran abanico donde elegir. Si vuelve a fallar Cheers, siempre podemos reconvertir a Jesús Bonilla en Alf, que da la talla, pintar de amarillo a Tito Valverde para que lidere la versión castiza de Los Simpson, Mario Casas en la piel de Zack Morris en Salvados por la Campana (y Paco León haciendo de Screech), El Equipo A, con Pepe Sancho (Hannibal), Fernando Tejero (Murdock), Miguel Ángel Muñoz (Fénix) y alguien pintado de negro haciendo de M.A. (no tenemos actores negros, ¿qué quiere que le haga?), el de Águila Roja haciendo de McGyver (rehaciendo aquel capítulo en el País Vasco), Anabel Alonso embutida en un bañador rojo a lo Pamela Anderson (no tenemos otra con tantas tetas, lo siento), Lydia Bosch haciendo de la delgada y acompañado, por qué no, del mismísimo David Hasselhoff (que acaba de colaborar en una película española) para traer Los vigilantes de la playa a las playas de Cullera. Rescatar a todo el elenco de Al salir de clase (los que no se hayan echado a las drogas) para producir una versión española de Sensación de vivir y partirle la nariz a la hija de Aída (poner el píe en Polvorosa) para que haga de Blossom… En fin, que opciones haberlas, haylas… Es cuestión de estómago.
Para terminar os dejo con una escena de Cheers, la original, y así nos quitamos el mal sabor de boca.










