Más promesas incumplidas
¡Basta ya! No hacemos más que escuchar promesas incumplidas por parte del Partido PopulOH WAIT! Que aquí no toca protestar, leches… Que uno se ha acostumbrado a escuchar cómo se desdicen y esta vez el resultado es una batalla ganada.
Aquí la noticia.
Cartillas «sujeta puertas» del banco
Íbamos paseando por mi barrio en busca de un lugar con una terraza acogedora para comer, cuando observamos cómo una anciana mujer, sofocada, entraba en una oficina denunciando el extravío de tres cartillas del banco bajo la puerta principal de la sucursal.
Nada más lejos de la realidad. Las cartillas estaban vacías y por lo visto, los empleados de esta oficina de BANKIA, no tenían otra cosa a mano para mantener abierta la puerta de entrada al banco.
Las cartillas del banco que más estabilidad ofrecen… Al menos a la puerta.
Muy ilustrativo de cómo está la banca, oiga.
Triple Check
El caso Camps, a revisión
Aún recuerdo aquella pataleta justificada que me dió cuando el jurado popular absolvió a Francisco Camps por sus trapicheos [Recuerda…]. Pero nunca hay que tirar la toalla. En abril 5 jueces del Supremo analizarán a puerta cerrada el fallo del jurado, que lo declaró inocente. Por lo visto, generalmente no se suele revocar la decisión del jurado popular, pero en este caso parece haber demasiadas lagunas e incongruencias que podrían dar un vuelco al asunto. [Noticia]
Y de ocurrir ya veremos en qué lugar se queda el «jurado popular». El juicio de bar. El de los que no tienen ni puta idea. El NO profesional. El mangoneado. Como me dijo en una ocasión un reconocido antidemócrata en una conversación tan incómoda como interesante, la próxima vez que vaya al Hospital, que dejen al médico y a su profesionalidad a un lado y llamen a un grupo de personas elegidas al azar para que decidan si me operan o no.
Más cine español rodado en inglés
La fiebre de «Lo Imposible» todavía perdura, y en las más altas esferas de la política española. La última perla la ha soltado el Ministro de Cultura Jose Ignacio Wert, afirmando que «tenemos que acostumbrarnos a películas españolas rodadas en inglés» [fuente]. Por lo visto, tras el éxito rotundo de la última película de J. Bayona, la solución a los problemas del cine español y su mermada taquilla, es el idioma.
Para Wert «rodar en inglés» es garantía de éxito como lo ejemplifica «Lo Imposible«. Se obvia el presupuesto invertido, su calidad técnica, lo excepcional de su historia… No, todo eso es secundario. Lo importante es rodar en inglés y así potenciar la difusión en otros países del séptimo arte español.
¿Alguien recuerda aquella película interpretada por parte del elenco de «Los Serrano» titulada «La daga de Rasputín«? Uno de esos insultos cinematográficos justo cuando se instauraban los cimientos de la Ley Sinde. «La daga de Rasputín»… O mejor dicho, «Rasputin’s dagger» con Antonio Resines y Jesús Bonilla hablando en inglés cuando creíamos que el rap de aquel en la gala de los Goya era lo más sórdido que veríamos de tan castizo actor. Porque, es evidente, y tontos fuimos al no caer en su momento, que una película con ese argumento habría arrasado, ¡no solo en las taquillas españolas, sino en las de todo el Mundo!, si se hubiera rodado en inglés.
¿Y qué pasa con la temática más recurrente de nuestro cine? La Guerra Civil. «Not a Spanish without bread or a home without fire«. Toma ya. «Up Spain! One big and free!». Ay madre…
¿Qué opinarán los actores españoles de todo esto? ¿Es acaso una nueva provocación de Wert hacia el gremio de actores despúes de la última gala de los Goya? ¿Acaso está abriendo las puertas del cine español a actores extranjeros? ¿Más Naomis Watts y menos Candelas Peña? Porque sinceramente, y con todo el respeto, me cuesta imaginarme a Mario Casas o Jorge Sanz interpretando en inglés, cuando ni siquiera se les entiende hablando en castellano.
Una Iglesia pobre
Soy un convencido del escepticismo, y por lo que a mí respecta, hace falta algo más que la seducción de un acento argentino para hacerme cambiar de opinión. El nuevo Papa Francisco preside las primeras páginas de los periódicos de cada día con los anecdóticos quiebros al protocolo eclesiástico. Pero de momento tan solo se queda en eso, en anécdotas y gestos populistas que causan furor en las masas al más puro estilo Bieber. Algo mal se ha hecho durante muchos años para que hoy sea digno de admirar un líder católico con atisbos de humildad.
[Noticia]










