Categoría: Viñetas de actualidad

Oda a Anaya

Para los que todavía no se han enterado, hace unos pocos días Internet petó con la difusión incontrolada de las páginas de un libro de primaria de la editorial Anaya en la cual aparecían sendas biografías de los poetas españoles, escritas con un lenguaje acorde al joven alumnado pero que, por algún motivo, omitía, o más bien, maquillaba datos fundamentales sobre los trágicos desenlaces en las vidas de tan importantes personalidades de la cultura de nuestro país. [Noticia]

Sobre Don Federico se apuntaba que «murió cerca de su pueblo, durante la guerra en España», obviando las causas de su muerte y su ejecución por su condición de republicano y homosexual.

De Don Antonio, el libro de texto finalizaba su breve biografía añadiendo que «se fue a Francia con su familia» y «allí vivió hasta su muerte», como quien se va a París de vacaciones y decide quedarse porque pasear a orillas del Sena los domingos es una gozada, y haciendo caso omiso a la memoria histórica y con ella al forzado exilio del poeta sevillano que, muy lejos de vivir en Francia con su familia, murió tan sólo un mes después de pisar suelo galo, azotado por las penurias de la guerra y su indeseada huida.

Que no me vengan con que los niños de primaria no entienden qué es un «exilio» o en qué consiste un «fusilamiento», o que toda esa información es demasiado agresiva para sus inocentes mentes, porque muchos de ellos amanecen cada día en sus aulas con el cadáver de un profeta crucificado sobre la pizarra, igualmente asesinado por sus creencias a manos de regímenes totalitarios, y eso, por lo visto, no es tan complicado de explicar.

Un árbol por 100 pajas

PORNHUB árbol

¡Ye! ¡YEEEEE! Que si es por salvar la naturaleza y proteger el medioambiente, se hace. ¿Dónde hay que entrar? ¿En PORNHUB? ¿Eso qué es? ¿Una web de tetas? Bueeeeeno… vaaaaale… Pero un árbol sólo, ¿eh? A ver… espera, que este ya lo he visto, ¿cuenta? ¿o tengo que volver a verlo? [Noticia]

¿Ver un vídeo de la categoría GORDAS o PREGNANT cuenta por dos? Los de la categoría SHEMALE ya me imagino que sí… Joder, ¡si hasta las protagonistas cuentan por dos!

No sé yo, ¿eh? A ver si vamos a plantar un árbol por cada 100 vídeos vistos, pero vamos a matar otros dos fabricando Kleenex cada 100 pajas.

Vayan con cuidado con estas ideas tan rocambolescas, que yo voto sí a plantar un árbol sin necesidad de ver porno, y ya puestos, a echarle un ojo a la mona de Rebecca Linares sin necesidad de plantar un árbol.

Puta

Selfie de riesgo

selfie conduciendo

No crean, el titular no tiene texto sobrante. «Muere al hacerse un selfie conduciendo mientras escuchaba la canción «Happy» de Pharrell Williams». [+ info]

¿Y bien? ¿Qué aprendemos de esta lección? ¿Que hacer cosas que están de moda al volante es perjudicial para la salud? No exactamente.

Hacer cosas que están de moda y ya cansan, como hacerse un selfie o escuchar la canción Happy de Pharrell Williams, al volante, puede causar la muerte.

Recuérdenlo. La Parca no ha encontrado mejor manera de decirnos «BASTA DE SELFIES, POR FAVOR».

Tengan cuidado en la carretera.

Putas sin género

prostitutas violencia de género

 

En octubre de 2013 un militar español fue encarcelado como presunto autor de la muerte de una prostituta marroquí de 22 años en Melilla. (Esto ha sonado como la introducción del Equipo A). El crimen no fue tratado de la misma manera con la que se tratan los casos de violencia de género, lo que alertó a la oposición socialista, que clamó al cielo. [Fuente]
 

Y la verdad, no me pregunten ahora mismo (ni luego) cuál es la diferencia. Si se trata de algo estadístico o si incluye algún tipo de agravio añadido que pueda aumentar la condena del agresor… Lo curioso, y lo que me mantiene en vilo, es que si la víctima es una mujer, y el asesino un hombre, entonces…¿QUÉ COÑO ES LA VIOLENCIA DE GÉNERO?
 

La respuesta del Gobierno, y la argumentación por la cual este caso en concreto no fue clasificado como «violencia de género», se debe a que entre el agresor y la víctima «no existía lazo de afectividad». Vamos, que no se querían. Que no había amor. Que era puta, vaya. Que follaba por dinero y sin sentimientos. Y así lo estipula la propia Ley: «se entiende por violencia de género a los efectos de dicha norma la violencia que, como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia». [Art. 1 Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género].
 
No importa si durante el acto sexual, al agresor, se le escapa un improvisado «oh sí, eres un ángel», mostrando una esporádica muestra de afectividad, aún sin convivencia. Sólo cuenta el amor de verdad, el de toda la vida, el de las hostias después del «sí, quiero». No importa que la víctima en cuestión esté siendo presa de una manifestación evidente de discriminación, hincando las rodillas sobre el barro, de desigualdad, incapaz de defenderse ante la agresividad de un imponente físico militar, ni tampoco importa que esté siendo sometida a una relación de poder del hombre sobre su figura desde el primer día en el que decidió ejercer la prostitución. No importa si no hay amor. Entonces la víctima deja de ser mujer. Abandona su género. Se convierte en una puta. Un simple y degenerada puta. 
 
¿Y entonces? ¿No es acaso la prostitución, o al menos una parte de ella, un ejemplo de la más salvaje «violencia de género»? ¿De qué sirve una Ley que protege a las mujeres sobre la violencia derivada del dominio sexista del hombre si se excluye uno de los principales problemas del género femenino? No lo llamemos «violencia de género» entonces. Rebauticémosla como la «violencia romántica», la «violencia de los enamorados» o la «violencia acaramelada» y subrayémoslo de rosa fosfi.
 
Gilipolleces. La violencia de género tiene demasiadas formas más allá de un cenicero cruzando el salón del típico hogar español.  Se plasma cada día sobre un contrato laboral, se oculta en el vocabulario al que ya nos hemos acostumbrado, se exhibe con regocijo en los lamentables espectáculos televisivos de máxima audiencia y, sobre todo, acecha entre la maleza de aquellas oscuras rotondas. E ignorarlo, es la más degenerada de las violencias.
 

¡El aborto es la Guerra Civil!

abortoguerracivil

 

¡El aborto es terrorismo! ¡El aborto es Guerra Civil! ¡El aborto es el Holocausto! ¡El aborto es ETA! ¡El aborto es el SIDA! ¡El aborto es Mordor! ¡El aborto es Internet Explorer! ¡El aborto es comida basura! ¡El aborto es colesterol! ¡El aborto produce cáncer! ¡El aborto es La Voz Kids! ¡El aborto es una película de Garci! ¡El aborto es el final de Los Serrano! ¡El aborto es como tocarse! ¡El aborto hace llorar al Niño Jesús! ¡El aborto es MATAR!

¿Queda algo con lo que comprar al aborto?

(La noticia)

Revilla viendo tetas en el Parlamento Cántabro

revilla leyendo interviú

 

Miguel Ángel Revilla ha sido cazado. Durante una sesión del Parlamento Cántabro, el ex-presidente ojeaba las páginas más eróticas de la revista Interviú, según él, en busca de un incisivo reportaje sobre Blesa.

No lo pongo en duda. No hay político que sea santo de mi devoción en este país, pero no me cuesta creerme las intenciones del expresidente cántabro al echar mano de la Interviú de la semana.

«Revilla pillado viendo desnudos mientras gana dinero público.» Los medios más conservadores ya tienen carnaza, y una carnaza que esperaban como hienas hambrientas. Es de suponer que no prestar atención a la sesión del parlamento, si es que en ese momento alguien estaba hablando, es igual de censurable sea cual sea el contenido de la revista. La simple distracción en sus labores como cargo público ya merece un toque de atención. Pero cuando has tetas, como siempre, todo cambia, todo se lía.  Revilla no es un político que se distrae, aburrido, jugando al Apalabrados en el hemiciclo. Para la prensa seria de derechas y para la prensa seria que antes no era de derechas, Miguel Ángel Revilla es un guarrete, un pervertido, un viejo verde, un baboso, un peligro para las jovencitas, un salido, un pajillero, un sodomita

Pues qué quieren que les diga… No sé qué es peor. Que se te ponga dura viendo un culo o tocarte en la oficina leyendo La Razón y su crónica del esporádico desliz de Revilla (mientras, también, cobras dinero público).

Mención especial, por cierto, merece quien haya hecho la foto. Minutos manteniendo el enfoque de su cámara mientras en su interior se susurra con el nerviosismo de alguien se sabe que tiene ante sí un Premio Pulitzer… «Ahora… ahora… Es la Interviú. Tienen que salir tetas, fijo»