Etiquetado: Dexter Morgan caricature

Querido Dexter:

 

Querido Dexter:

Quien me conoce sabe que no me gusta pedir favores, pero me encuentro en una situación desesperante. No puedo más y necesito tu ayuda.

Conozco tu código… «El código de Harry», y cómo tu padre te enseñó que la muerte debe servir para un propósito, que hay que controlar las necesidades, canalizarlas…

Leo el periódico todas las mañanas, y precisamente eso de canalizar las necesidades lo llevo bastante mal. Ya he lanzado tres veces el mando a distancia contra el televisor después de escuchar las noticias, y una cuarta que se me resbaló y le di en la cabeza sin querer a mi padre. He lanzado un portátil por la ventana y voy con el ceño fruncido todo el día, hasta cuando duermo.

Por aquí los políticos nos la clavan cada día. Hacen lo que dicen que no harían. Recortan presupuestos en servicios básicos y fundamentales mientras inflan con millones bancos moribundos. Bancos que, tras exprimirlos, abandonan como ratas directivos con indemnizaciones millonarias. Millones que mafias y políticos corruptos filtran de los fondos destinados a las partes más necesitadas del planeta para comprarse coches de lujo y apartamentos. Jueces que en lugar de convertirse en referente y dar ejemplo malgastan dinero público en sospechosos viajes a Marbella sin dar apenas una explicación convincente. Sospechosos, imputados, investigados, señalados… pero ninguno en la cárcel.

Dexter, aquí todo el mundo se va de rositas y los que acabamos pagando somos nosotros, los del otro lado.

Sé que tú solo te encargas de los asesinos mal juzgados, de aquellos que se libran del castigo gracias a un fallo en la ley. Vas a por los sanguinarios. A por aquellos que cuando cae la noche se convierten en diablos.

Aquí, estos no usan pistolas ni cuchillos. Pero ahogan. Asfixian. Envenenan. Apuñalan. Golpean hasta la extenuación nuestra paciencia. Nos hunden en lo más profundo del fango con sus excesos, con sus excusas, con sus gestiones. Nos chupan la sangre olvidando sus responsabilidades y nos señalan un tortuoso camino de mentiras que solo nos lleva a un futuro agónico y oscuro.

No, Dexter… No son esos asesinos de medio pelo a los que estás acostumbrado.

Son peores.

Ayúdanos.